miércoles, 5 de marzo de 2008

La tortura: ¿ Nuevo método de la CIA?


En los últimos meses ha sido conocido públicamente la utilización de técnicas extremas por parte de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos durante los interrogatorios a detenidos. Estas técnicas se aplican a los reclusos, que son torturados para tratar de arrancarles cualquier tipo de confesión, principalmente a los que se acusa de pertenecer a organizaciones calificadas como “terroristas” por parte de las autoridades norteamericanas.

El tipo de tortura utilizado en los interrogatorios que ha adquirido mayor publicidad actualmente es el llamado “waterboarding” o simulacro de ahogamiento, lo cual fue reconocido oficialmente el día 6 de febrero de este año por el portavoz de la Casa Blanca Tony Fratto el que declaró que la aplicación de dicho método “Dependerá de las circunstancias, la creencia de que un ataque podría ser inminente, eso podría ser una circunstancia que uno definitivamente querría considerar”.

La historia de la utilización de métodos de tortura por parte de la CIA en los interrogatorios que realiza no es nueva. El documento “ Kubark, Interrogatorio de Contrainteligencia” es un manual editado por la CIA en el cual se exponen métodos que pueden ser efectivos para obtener información de personas que se resisten a hacerlo. Estas técnicas de tortura se han desarrollado sobre bases científicas para ser aplicadas en lugares neurálgicos del cuerpo durante la conducción de interrogatorios.

Dichas técnicas de tortura se aplicaron en Honduras y Guatemala por sus fuerzas represivas con la asistencia de la CIA. Como consecuencia de esas acciones se cometieron serias violaciones de los derechos humanos, asesinatos, ejecuciones extrajudiciales y secuestros por parte de agentes de la CIA en dichos países tal y como se reconoció en 1966 por la Junta de Supervisión de las Labores de Inteligencia nombrada por el Presidente William Clinton y ratificado en 1967 en un informe del Comité de Inteligencia de la Cámara.

Dentro de las personas asesinadas en Guatemala se encontraban el ciudadano norteamericano Michael Devine y Efraín Bamaca Velásquez, esposo de la norteamericana Jennifer Harbury. La monja católica norteamericana Diana Ortiz, después de ser secuestrada fue violada y torturada; su cuerpo presentaba 111 quemaduras de cigarro como muestra de la tortura que le fue aplicada. Según la monja, el interrogatorio y la tortura a la que fue sometida fueron dirigidos por un norteamericano al que los torturadores llamaban “Alejandro”.

La estación de la CIA en Honduras tuvo un papel importante en la organización del Batallón 316 del ejército hondureño, que se distinguió por la aplicación de métodos de tortura y violación de los derechos humanos a las personas que detenía. En la preparación de las fuerzas del Batallón 316, la CIA utilizó algunos militares argentinos expertos en el tratamiento a detenidos de organizaciones “subversivas”. Estas actividades fueron denunciadas en su momento por el diario Washington Post.

Otro periódico, el Baltimore Sun, sostuvo una larga polémica con la CIA debido a la solicitud de que fuera desclasificado el documento denominado “Manual de Explotación de Recursos Humanos”, que sumarizaba la preparación en técnicas de interrogatorio impartida por la CIA a militares de distintos países latinoamericanos. En ese documento se describían distintas técnicas de tortura, tanto físicas como psicológicas y se establecía cual era la más efectiva acorde a los resultados que se deseaban obtener.

El Manual dividía los métodos de tortura en dos categorías: coercitiva y no coercitiva. Se planteaba que “el interrogatorio no coercitivo no se conducía sin ejercer presión sobre el interrogado. Por el contrario, la meta es ejercer la máxima presión posible, o al menos toda la necesaria para generar obediencia”. El interrogador puede apoyarse en confesiones falsas, grabaciones editadas y otras técnicas que puedan hacer pensar al interrogado que sus compañeros han confesado y solo queda él por hacerlo.

“Si es necesario puede aplicarse el método de afectar su capacidad de resistencia con interrogatorios constantes, turnándose los interrogadores para no dejarlo descansar ni dormir, en una habitación solitaria, donde la temperatura sea fría, sin darle posibilidad de utilizar abrigo. Si el interrogado fuma, fumar en su presencia, pero no dejar que lo haga. En fin crear una situación en que no pueda controlar sus reacciones.”

El método coercitivo va dirigido a violar su autonomía física y psicológica y se utiliza principalmente cuando no se obtienen los resultados deseados del no coercitivo. En este caso se utiliza el confinamiento solitario, regularmente desnudo, las amenazas, la aplicación en distintas partes del cuerpo de técnicas que produzcan fuerte dolor, la utilización de la corriente eléctrica, el suministro de drogas e inclusive la hipnosis si esto es necesario.

En oportunidades la CIA ha establecido técnicas de tortura específicas para una situación determinada. Como ejemplo de eso podemos citar el manual titulado “Operaciones Psicológicas en la Guerra de Guerrillas”, editado por la CIA y utilizado en Nicaragua por los “contra”, donde se instruía la utilización implícita del terror, la tortura, el secuestro y el asesinato.

Es conocida la actividad de la CIA durante la guerra de Vietnam en la que desarrollaron el “Programa Phoenix” dirigido a la erradicación de la infraestructura del Frente de Liberación Nacional de Vietnam del Sur para lo que se estableció una red de Centros Provinciales de Interrogatorio, donde mediante la tortura se pretendía obtener información de los detenidos y en los que se calcula asesinaron cerca de 20,000 personas.

También el Medio Oriente la CIA ha estado ligada a la aplicación de técnicas de tortura como parte de la represión contra la población de distintos países. En el caso específico de Irán, durante el gobierno del Shah Mohammed Pahlevi, la CIA estuvo a cargo de la preparación en técnicas de tortura e interrogatorios de los oficiales del SAVAK, la policía secreta iraní.

Los oficiales de la estación CIA participaron personalmente en interrogatorios a detenidos y en la aplicación de técnicas de tortura a los mismos.

Todo lo aquí expuesto nos permite llegar a la conclusión que como uno de sus métodos de trabajo, la CIA ha utilizado la tortura desde hace muchos años. Que ha sido responsable de la preparación de asesinos y torturadores al servicio de países donde se ha reprimido a la población, tanto en América Latina, Asia, el Medio Oriente y otras partes del mundo. Si en estos momentos la Casa Blanca admite y justifica la tortura como método, es una señal más de la descomposición moral en que está sumido el gobierno de George Bush.

El autor es Doctor en Ciencias Históricas. Miembro del consejo Científico y del consejo Asesor del ISRI.

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