lunes, 14 de septiembre de 2009

Jorge Urosa Sabino, el principe de la Iglesia quedó al desnudo


"El análisis de un correo electrónico de Urosa que demuestra que las castas y sus privilegios deben ser respetadas por todo negro pata en el suelo"

Por los Camaradas de la Tribuna Popular

“Los hijos de familias pudientes, llamados a ir a las universidades y, más tarde, tomar las riendas de empresas, negocios, ejercer las profesiones libres y ocupar los cargos más altos de la administración pública, deben ser educados para alcanzar estos fines y asumir su responsabilidad social de la forma más responsable y cristiana. Los niños que, por su origen socioeconómico, tienen desventajas, deben ser educados en el respeto hacia la autoridad, en la diligencia, en la modestia y, sobre todo en el mensaje cristiano del amor”, señala la nota presuntamente firmada por el Arzobispo de Caracas.


Supuestamente esta nota llegada por error a algunos de sus contactos de correo electrónico, el Arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Sabino dio a conocer su pensamiento de lo que debe ser la educación en Venezuela, una educación dividida en clases “La educación debe ser igual pero separada (una frase poco popular, pero muy cierta)” expresa en la nota.

El Arzobispo ahonda en este punto, sosteniendo que “Los hijos de familias pudientes, llamados a ir a las universidades y, más tarde, tomar las riendas de empresas, negocios, ejercer las profesiones libres y ocupar los cargos más altos de la administración pública, deben ser educados para alcanzar estos fines y asumir su responsabilidad social de la forma más responsable y cristiana”.

Mientras que la educación para lo que él llama los niños que “por su origen socioeconómico, tienen desventajas, deben ser educados en el respeto hacia la autoridad, en la diligencia, en la modestia y, sobre todo en el mensaje cristiano del amor”, señala Urosa Sabino.

Profundizando en sus concepciones clasistas de la educación, el prelado rechaza desarrollar una educación única para todos los niños, según él esta formación formaría “envidiosos y conformistas”.

Para el jefe de la Iglesia Católica de Caracas, la institución “debe oponerse a todo intento de homogeneizar la educación básica, porque esto sólo nos llevará al caos y a las guerras entre hermanos”.

Agrega que
“Los niños de los estratos más pobres querrán acceder a las mismas posiciones que sus compañeros más afortunados, creándose la inconformidad y alimentándose la envidia. Los de los estratos superiores perderán motivación para estudiar y alcanzar el éxito. Con una educación talla única, lo que crearemos es una nación de envidiosos y conformistas”, reafirmando así su posición reaccionaria y excluyente.


También en la nota, el arzobispo católico define el papel de la institución y el porque la Iglesia asume la tarea de educar, negando que esta sea por “un afán de lucro”, expresando que “La educación no genera ganancias, y eso está bien, pues no queremos hacer de un servicio social una fuente de riqueza material, según él lo hacen para “llevar el mensaje de Jesús redentor al corazón de los venezolanos, de todos los venezolanos”.

Y posteriormente hace su descargo anticomunista “No queremos dedicarnos a la educación de los más privilegiados, dejando a los menos afortunados en las manos de un Estado ateo y comunista.

“Creo que la Iglesia debe asumir la educación de ambos grupos, como única forma de garantizar la paz social y el desarrollo del país. Educar y formar en el amor a Dios a todos los venezolanos, es nuestra misión, pero pretender hacerlo de la forma desordenada que predican algunos hermanos, bien intencionados, pero carentes de visión, sería contraproducente”
, agrega.

El correo donde aparece esta nota y que publicamos, ha sido confirmado su veracidad con un segundo correo donde señala que la nota habría sido enviado por “error administrativo”, rogando que no sea distribuido “Si este mensaje llegase a manos mal intencionadas podría ser manipulado en contra de la Iglesia, por lo que le ruego que no distribuya”.

Transcripción del correo electrónico para todos los arzobispos y obispos venezolanos:

El Correo escapado:

El Estado tiene que garantizar la educación pero no es su función dirigirla y controlarla. Esta función debe llevarla una institución civil como la Iglesia Católica que cuenta con el apoyo y la credibilidad de todos los habitantes del país.

La Iglesia Católica no asume esta función por capricho o por un afán de lucro. La educación no genera ganancias, y eso está bien, pues no queremos hacer de un servicio social una fuente de riqueza material. No es entonces, como insisten los enemigos de Cristo, que aspiremos a acumular riquezas, sino que, al haber asumido el compromiso cristiano, estamos obligados, por mandato, a llevar el mensaje de Jesús redentor al corazón de los venezolanos, de todos los venezolanos.

No queremos dedicarnos a la educación de los más privilegiados, dejando a los menos afortunados en las manos de un Estado ateo y comunista.

Creo que la Iglesia debe asumir la educación de ambos grupos, como única forma de garantizar la paz social y el desarrollo del país. Educar y formar en el amor a Dios a todos los venezolanos, es nuestra misión, pero pretender hacerlo de la forma desordenada que predican algunos hermanos, bien intencionados, pero carentes de visión, sería contraproducente.

La educación debe ser igual pero separada (una frase poco popular, pero muy cierta). Los hijos de familias pudientes, llamados a ir a las universidades y, más tarde, tomar las riendas de empresas, negocios, ejercer las profesiones libres y ocupar los cargos más altos de la administración pública, deben ser educados para alcanzar estos fines y asumir su responsabilidad social de la forma más responsable y cristiana. Los niños que, por su origen socioeconómico, tienen desventajas, deben ser educados en el respeto hacia la autoridad, en la diligencia, en la modestia y, sobre todo en el mensaje cristiano del amor.


La Iglesia Católica debe oponerse a todo intento de homogeneizar la educación básica, porque esto sólo nos llevará al caos y a las guerras entre hermanos.
Los niños de los estratos más pobres querrán acceder a las mismas posiciones que sus compañeros más afortunados, creándose la inconformidad y alimentándose la envidia. Los de los estratos superiores perderán motivación para estudiar y alcanzar el éxito. Con una educación talla única, lo que crearemos es una nación de envidiosos y conformistas.


Con la bendición de Dios Todopoderoso, debemos estar dispuestos a servir a Jesús Redentor, a la Iglesia y a Venezuela.

Jorge Urosa Sabino, Arzobispo de Caracas


Mensaje enviado por J. Oswaldo Oliveros al grupo Venezuela en Revolución

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