jueves, 25 de marzo de 2010

La mala receta de Obama para Indonesia

Por Amy Goodman

El Presidente Obama dedicó la promulgación de la ley de reforma del sistema de salud a varias personas, entre ellas a su madre, S. Ann Dunham Soetoro. El Presidente declaró:
“Hoy promulgo esta ley de reforma del sistema de salud por mi madre, que peleó y discutió con las compañías de seguro médico hasta sus últimos días de vida mientras luchaba también contra el cáncer.”
El proceso legislativo de esta reforma del sistema de salud y el frenético final de la batalla por conseguirla obligaron al Presidente a posponer un viaje al país donde su madre lo crió durante varios años de su infancia: Indonesia. Mientras muchos consideran que su reforma del sistema de salud es un enorme paso adelante, simultáneamente y con muchos menos ojos puestos en el tema, Obama está dando posiblemente un gigantesco paso atrás en lo que refiere a Indonesia.



En ese país acaban de salir a la luz noticias acerca del papel que tuvieron las fuerzas armadas indonesias en los asesinatos de militantes políticos ocurridos el año pasado en la provincia de Aceh en los días previos a las elecciones locales.

Esto sucede al tiempo que, fuera de escena, el gobierno mantiene intensas negociaciones con el parlamento acerca de la posibilidad de reestablecer el apoyo al ejército indonesio, incluyendo a uno de sus más tristemente célebres elementos, el comando especial conocido como Kopassus. La asistencia militar a Indonesia fue suspendida en 1999 luego de que su ejército, las Fuerzas Armadas Nacionales de Indonesia o TNI, desatara una campaña de terror contra la población de Timor Oriental. En el año 2005, el gobierno de Bush reestableció parcialmente la asistencia militar pero, de manera llamativa negó ayuda y entrenamiento al Kopassus. Esta negativa se debió mayormente al esfuerzo de activistas de base y a la intervención del Senador demócrata de Vermont Patrick Leahy.

Mi colega Allan Nairn, informando desde Indonesia, hizo pública la noticia de la participación del ejército indonesio en el asesinato de militantes políticos la semana pasada en “Democracy Now!”, el noticiero que conduzco, y también en su blog allannairn.com. Allan Nairn dijo:
“En el artículo, describo cómo las fuerzas armadas indonesias, a las que Estados Unidos da armas y entrenamiento, han llevado adelante un programa de asesinatos de militantes políticos. Describo en detalle los asesinatos que se cometieron en Aceh en el año 2009 durante los días previos a las elecciones locales de ese lugar. En ese momento, al menos ocho activistas del partido independentista Partai Aceh fueron asesinados.

Cito además a altos jerarcas indonesios que dicen que estos asesinatos fueron coordinados a nivel regional por un general llamado Sunarko, que es general del Kopassus.”
Aceh es una provincia rica en recursos ubicada al oeste de Indonesia. Luego de la devastación que sufrió a causa del tsunami de 2004, el gobierno llegó a un acuerdo político con el movimiento independentista GAM (Movimiento por un Aceh libre). Las elecciones de 2009 fueron resultado de este acuerdo. Nairn da detalles sobre dos de los ocho asesinatos de miembros del partido independentista Partai Aceh vinculado al GAM y cita numerosas fuentes, la mayoría de las cuales, temiendo por su seguridad, permanecen en el anonimato.


 
Allan y yo no somos dos desconocidos para el ejército indonesio. En 1991 sobrevivimos a una masacre en Timor Oriental. Timor Oriental fue invadido por Indonesia en 1975, con pleno apoyo del Presidente Gerald Ford y del Secretario de Estado Henry Kissinger. Durante el siguiente cuarto de siglo, las fuerzas armadas de Indonesia asesinaron a más de 200.000 timorenses, lo que significa un tercio de la población. Allan y yo viajamos hasta allí para informar acerca de la situación y terminamos haciendo la cobertura de una marcha hacia un cementerio en la capital de Timor, Dili.

Mientras la multitud de civiles desarmados se encontraba encerrada dentro de los muros del cementerio, los soldados indonesios ingresaron en formación, con sus M-16 provistas por Estados Unidos listas y sin previo aviso, sin provocación alguna y sin dudarlo abrieron fuego contra la multitud
Allan y yo fuimos arrojados al suelo. Utilizando sus M-16 como bates de baseball, los soldados le fracturaron el cráneo a Allan. Nosotros sobrevivimos, pero más de doscientos setenta timorenses fueron asesinados ese día. Logramos escapar e informar sobre la masacre. Mientras que a mí se me negó la entrada a Timor Oriental en 1999, Allan pudo infiltrarse en el país e informar acerca de las atrocidades que cometía allí el Ejército indonesio, en una campaña que dejó a la mayor parte de Timor Oriental hecha cenizas. Allan fue arrestado, pero continuó informando desde prisión, dándole una nueva significación al “teléfono celular”.



Desde que Allan dio la noticia sobre los asesinatos la semana pasada, la prensa de Indonesia no ha dejado de seguir las acusaciones. El oficial de alto rango de la Fuerza Aérea y vocero del TNI Sagom Tamboen declaró al periódico Jakarta Globe que el ejército estudia la posibilidad de entablar acciones legales contra Allan Nairn. Por su parte, Allan me dijo:
“Doy la bienvenida a esta amenaza. Deberían arrestarme, así podríamos encontrarnos y confrontar públicamente en un tribunal. Allí describiremos, frente al público indonesio, cómo las fuerzas armadas indonesias han asesinado civiles. Daré detalles de las masacres, las desapariciones, etc. Intentaré llamar como testigos a generales del Ejército indonesio e interrogarlos bajo juramento. Intentaré además llamar como testigos a funcionarios estadounidenses.”
Recientemente, la organización de derechos humanos Human Rights Watch escribió una carta a la Secretaria de Estado Hillary Clinton y al Secretario de Defensa Robert Gates en la que señala motivos de seria preocupación ante una posible re-vinculación con Kopassus. La Red de Acción de Timor Oriental e Indonesia, ETAN, ha lanzado una campaña de petición en etan.org para bloquear la financiación.

La mayor parte de la clase política de Estados Unidos está hablando y comentando acerca de la aprobación del proyecto de ley de reforma del sistema de salud y acerca de las consecuencias políticas que potencialmente tendrá. Deberían dedicar algún tiempo a concentrarse en los planes de Obama para Indonesia y en la posibilidad de que reestablezca el apoyo financiero y el entrenamiento a una de las fuerzas militares que ha cometido más violaciones a los derechos humanos en el mundo, el comando Kopassus de Indonesia.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2010 Amy Goodman

jueves, 4 de marzo de 2010

Violencia Doméstica: ¿una condición preexistente?


Por Amy Goodman

En Estados Unidos, marzo es el Mes de la Historia de la Mujer. En este mes se reconoce el rol central de la mujer en la sociedad. Desafortunadamente, la violencia contra la mujer es una epidemia que azota a Estados Unidos y el mundo.

La violencia doméstica es el foco de atención de muchas noticias nacionales. Según informes publicados por el periódico The New York Times, el Gobernador del Estado de Nueva York, David Paterson, se encuentra implicado en el tema por un presunto intento de ejercer influencia en un caso de violencia doméstica presentado contra uno de sus altos colaboradores. El informe del Times, basado parcialmente en fuentes no develadas, afirma que el colaborador de Paterson, David W. Johnson, atacó a su pareja la noche de Halloween, el 31 de octubre de 2009.

El informe explica que “la sujetó estrangulando su cuello, la empujó contra una cómoda con espejo y le impidió pedir ayuda”. Policías del Estado de Nueva York pertenecientes a la guardia personal del gobernador admitieron haberse puesto en contacto con la víctima a pesar de que el hecho estaba fuera de su jurisdicción. Entonces, según afirma el Times, intervino el gobernador mismo, quien pidió a dos de sus colaboradores que contactaran a la víctima y fijaran una conversación telefónica entre él y la mujer. La llamada tuvo lugar el 7 de febrero de este año, la noche anterior a la comparecencia de la víctima ante tribunales para solicitar una orden de protección judicial contra Johnson. La mujer no compareció y el caso fue desestimado. Después de que esta información saliera a la luz, el gobernador se retiró de la carrera electoral para su reelección e impuso a Johnson una suspensión sin paga.

Denise O’Donell, sub-secretaria de Paterson para la seguridad pública y comisionada de la División Estatal de Servicios de Justicia Penal, renunció la semana pasada y declaró:

La Organización Nacional de Mujeres, histórica aliada de Paterson, solicita ahora su renuncia. Terry O’Neill, presidenta de la organización, declaró: “la violencia doméstica es un problema de suma importancia. Con la Organización Nacional de las Mujeres hemos trabajado por décadas sobre este problema y si bien no ha sido fácil, creo que es lo que hay hacer.”

El escándalo de Paterson estuvo precedido por otro escándalo similar, que involucró al Senador por el Estado de Nueva York Hiram Monserrate. En diciembre de 2008 Monserrate fue acusado de atacar a su novia con el borde de un vaso quebrado. Más tarde la mujer modificó su relato para que concordara con la versión de los hechos que dio Monserrate, pero el debilitado caso penal en su contra prosiguió, sin la cooperación de la mujer, y finalmente fue declarado culpable de un delito menor por agresión. Monserrate fue expulsado del Senado de Nueva York el mes pasado.

Estos casos de pública trascendencia son tristes síntomas de un problema a escala masiva.
El Fondo de Prevención de la Violencia Familiar ofrece este escalofriante resumen sobre la violencia doméstica en Estados Unidos: una de cada cuatro mujeres declara haber sufrido violencia por parte de su actual o anterior pareja en algún momento de su vida, tres mujeres son asesinadas por sus esposos o novios cada día, 2 millones de heridas son propiciadas a mujeres cada año como consecuencia de la violencia ejercida por su pareja sexual, en 2007 hubo 248.300 violaciones o agresiones sexuales, más de 500 por día, superando así la cifra de 2005, año en el que se registraron 190.600 ataques sexuales contra mujeres.

El Presidente Barak Obama ha reafirmado el mes de octubre como Mes Nacional de Conciencia sobre la Violencia Doméstica, y además ha puesto énfasis en la relación entre economía y violencia doméstica. Sobre este tema declaró: “En las mejores épocas de la economía, las víctimas de violencia doméstica se ocupan de encontrar trabajo, un lugar donde vivir y de darle a sus hijos lo que necesitan, pero estos problemas se agravan durante períodos de presión financiera" El líder de la mayoría del Senado, el demócrata Harry Reid también se refirió al tema del abuso doméstico. En un discurso ante la Cámara dijo: “Mientras estuve en Nevada me reuní con algunas personas acerca de este tema. El problema se ha ido de las manos. ¿Por qué? Los hombres no tienen trabajo. Las mujeres tampoco tienen trabajo, pero en la mayoría de los casos las mujeres no son violentas. Los hombres, cuando no tienen trabajo, tienden a volverse violentos. En Nevada, los refugios que atienden casos de crisis domésticas se encuentran repletos, y lo mismo ocurre en el resto del país.”

Dada la seriedad del problema de la violencia doméstica y su probable agravamiento con la crisis económica es difícil de creer que las –mal llamadas – compañías de seguros de salud definan la condición de victimización de una mujer que padece violencia doméstica como “condición preexistente”. Las empresas de seguros de salud utilizan este término desde hace tiempo para negar cobertura a los solicitantes, y quizás peor aún, para negar cobertura, con retroactividad, a personas que padecían algún trastorno antes de ser aseguradas.

Este es el tema planteado por la legisladora del Estado de Nueva York Louise Slaughter la semana pasada durante la cumbre bipartidaria sobre la reforma del sistema de salud convocada por el Presidente Obama. Slaughter señaló: “Ocho estados de este país ya han declarado la violencia doméstica como condición preexistente, supongo que lo han hecho sobre la base de que si una mujer es tan desafortunada como para lograr que la golpeen una vez, podría volver y lograr que la golpeen nuevamente.”

El 8 de marzo es reconocido como Día Internacional de la Mujer por las Naciones Unidas y muchos países del mundo, pero no por Estados Unidos. Sin embargo, en marzo, Estados Unidos celebra el llamado “Mes de la Historia de la Mujer”. A lo largo de este mes, miles de eventos tendrán lugar en todo el mundo para honrar a las mujeres. En Estados Unidos, comencemos por hacer que la violencia contra la mujer pase a la historia.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2010 Amy Goodman
“la conducta que se alega en este caso es la antítesis de todo aquello que muchos de nosotros hemos intentado construir a lo largo de nuestra carrera: un sistema jurídico que proteja a las víctimas de violencia doméstica y lleve a los agresores ante la justicia.” Esta semana el jefe de policía estatal “se ha retirado” (así llaman al hecho) como resultado del escándalo.