miércoles, 21 de julio de 2010

BATALLA DE CARABOBO 24 DE JUNIO DE 1821


El 26 de noviembre de 1820 se firma un acuerdo de Armisticio y Tratado de Regulación de guerra entre patriotas y realistas mediante el cual se suspende la guerra por seis meses, ratificado en entrevista del día siguiente entre Bolívar y Morillo.

Este acuerdo favorece los planes con miras a la liberación de Venezuela. Bolívar ha logrado reunir sin contratiempos el más grande y eficiente de los ejécitos que mandaría en Venezuela.

Aprovechó para organizar la tregua del armisticio, la seguridad que ofrecía Guayana, el dinero enviado por Santander, el empeño de Páez en adiestrar mejor sus cuerpos en Apure y el estímulo y la orientación de los oficiales ingleses. Se había capacitado por vez primera, con mejor disciplina y nuevos métodos, el ejército que iba a cerrar la etapa comenzada años atrás.


DESCONTENTO DEL EJERCITO REALISTA

La Torre como sus tenientes -y antes Morillo- se quejan no haber recibido el apoyo suficiente, no sólo de España sino de región ocupada en Venezuela por las armas españolas. El jefe realista dispone a comienzos de 1821 de un poderoso ejército, del cual solo quedaba un recuerdo.

La figura de Morillo, capaz como militar e implacable como enemigo, tenía un concepto rudo del mando: esta era la imagen que tenían los pueblos del soldado español. España no envió a América a un militar superior a Morillo. Tal vez pensó que siendo Venezuela un perpetuo campo de batalla, enviaba al país a un hombre que había luchado tercamente en la guerra de Independencia contra las tropas napoleónicas y es ante este hombre a quién Bolívar tiene que combatir en condiciones de inferioridad.

Morales ha vivido 14 años en Venezuela, es canario, y representa la mentalidad de aquellos isleños que vieron perdidas sus haciendas en 1811 al surgir la República. También entre Morillo y La Torre no hubo armonía, pues aquel desaprueba el indulto que dictara éste en Nueva Granada. Morales tenía más conocimientos del país, dada su larga estancia en él. Se ha dicho que llegó muy joven a Venezuela y que ocupado, como Boves, en asuntos decomercio, viajaron continuamente por todo el llano del Guárico hasta el Guarapiche. Morillo conocía la capacidad de La Torre en menesteres de guerra, pues lo vio en la Península.


GEOGRAFIA DE LA BATALLA

La región donde se libra la batalla de Carabobo es una pequeña llanura bordeada al norte y al oeste por numerosas colinas y cerros, al suroeste de la ciudad de Valencia, en Venezuela, Edo. Carabobo. Al norte va la quebrada de Las Manzanas y la de Carabobo, que da nombre el campo, baja de la montaña al lado de la Colina del Chaparral.


El Libertador planifica la reunión de su ejercito con los de Páez y Urdaneta en el centro del país. En un mes se movilizan las tropas hasta San Carlos. En total se concentran 6.500 hombres provistos de armamento, cabalgaduras y provisiones. El General José Francisco Bermúdez debe atacar Caracas para impedir la unión de las tropas realistas.

El ejército republicano subía del sur y la defensa realista en los angostos y tortuosos desfiladeros, hacía imposible la entrada. Todo esto lo apreció el Libertador desde la altura de Buenavista, que domina el panorama, y consideró que era suicida atacar en esta forma a La Torre.

Ante la disposición de Bolívar de organizar el ejército en divisiones, la vanguardia avanza y se apodera de Buenavista amaneciendo el 24. El Alto de Buenavista dista más o menos una legua de Carabobo. "Desde tal sitio -dice Briceño Méndez- observamos que el enemigo estaba preparado al combate y nos esperaba formado en seis fuertes columnas de infantería y tres de -caballería, situadas de manera que mutuamente se sostenían para impedir nuestra salida a la llanura". Briceño Méndez agrega:

"El camino estrecho que llevábamos no permitía otro frente que para desfilar, y el enemigo no solamente defendía la salida al llano, sino que dominaba perfectamente el desfiladero con su artillería, con una columna de infantería que cubría la salida y dos que la franqueaban por derecha e izquierda".


Bolívar se da cuenta de lo imposible del ataque frontal y de que precisamente, la ocupación de la llanura fue una medida de previsión del Mariscal español para obligar a su contrario a combatir como él quería. Aquello alteraba la norma común del Libertador de obligar siempre al enemigo a la lucha, pero en las condiciones que él imponía.


La maniobra envolvente la cumplirían Páez, Cedeño, Feriar y Rondón. Páez, en su división lleva a los Bravos de Apure, al Batallón Británico y 1.000 jinetes. Cedeño, al frente de la segunda división comanda al Tiradores, con Las Heras y al Boyacá, con Flegel; al Vargas dirigido por Patria; al Escuadrón Sagrado con Arismendi. La tercera división la componían los batallones Granaderos de la Guardia con Juan Uslar; Rifles, con Arturo Sandes; Anzoátegui, Vencedor con José Ignacio Pulido y el Regimiento de lanceros que mandaba Rondón. Ambrosio Plaza era el jefe de la tercera división.

LA ESTRATEGIA REALISTA

La Torre, después de la maniobra envolvente que en plano nacional cumplen Bermúdez desde Barlovento, toma de Caracas y avance hasta La Victoria; Urdaneta en su travesía coriana Carrillo y Reyes Vargas hacia San Felipe, fue concentrándose en la llanura de Carabobo, dejando en Tinaquillo un pequeño cuerpo de vigilancia. A medida que el jefe español cede terreno, apresura su marcha el ejército republicano.

Bolívar ha quitado toda iniciativa a La Torre desde que éste ordena abandonar a Guanare, perdiendo desde luego impulso y decisión en el proyectado ataque que aspiraba llevar a cabo contra el Libertador.

¿Tenía capacidad La Torre para andar las fuerzas bajo su mando, alrededor de 10 ó 15 mil hombres al principio de la campaña? Sus subalternos son hombres que han luchado en Venezuela, que conocen su geografía, sus costumbres. De ellos el más respetable es Pereira, y a éste deja Morales en Caracas para que atienda a Bermúdez.


Se cometen dos errores del Mariscal de campo:

1.- Ausencia de Pereira en el campo de Carabobo

2.- Distracción de más de tres batallones para combatir al jefe oriental y al jefe andino. Además, era sabido que Pereira valía más que Morales.

EL ERROR DE LOS REALISTAS

Bolivar dispone que el ejército marche hacia la izquierda para envolver al enemigo por su derecha, maniobra que La Torre no esperaba. Este había confiado en que Bolívar atacaría siguiendo la ruta de Buenavista, zona en la cual la caballería es nula por lo abrupto del terreno. En esta forma consideró el jefe realista fácil la victoria. Por eso organizó y distribuyó sus batallones en la llanura en espera de una situación que sólo él había creado. El ejército realista contaba de más o menos 5.000 hombres, alrededor de la mitad venezolanos, pero toda fuerza experimentada y de primera.

LA BATALLA

El 24 de Junio de 1821 en la llanura de Carabobo, se enfrentan los dos bandos.


Bolívar confía la jefatura de las divisiones a Páez, Cedeño y Plaza. Mariño es jefe del Estado Mayor. Pedro Briceño Méndez es responsable de la logística.


Los llaneros de Páez marchan bajo fuego enemigo por la Pica de la Mona. Eran desfiladeros que en ciertos sitios no permitían más de uno en fondo. Las divisiones empiezan a cumplir la acción envolvente ante el asombro de La Torre que no apreció la importancia del ataque por la derecha. Así que tiene que desplazar violentamente al Burgos, el cual, con un fuego nutrido y poderoso, hace retroceder al Bravos de Apure. Pero seguidamente interviene el Batallón Británico que y permite que el Bravos de Apure se recupere.

Cuando el batallón de la Reina avanza, ya la situación de los realistas se ha ido agravando, pues Cedeño ha penetrado a la llanura y una compañía del Tiradores actuaba en apoyo de éste. Hay un momento en que La Torre logra alinear cuatro batallones ante el avance republicano, pero los destacamentos realistas resultan impotentes para resistir la violencia.

Caen combatiendo ante los muros de fuego hombres de la talla de Plaza, Cedeño, José Julián Mellado, teniente Pedro Camejo, Scott, Bruno. Todos ellos no fueron más que expresión de una virtud colectiva y sin nombre que ofrendó la libertad ese día.

La Torre mira acercarse la derrota, y algunos cuerpos del Lanceros del Rey, en vez de acatar la orden de incorporarse al combate, huyen al azar.

El ejército realista en Carabobo, según información de Córdoba, tuvo de pérdida, entre muertos, extraviados y prisioneros, lo siguiente: 2 jefes, 43 capitanes, 77 subalternos y 2.785 individuos de tropa.

Las pérdidas de los patriotas no se contaron, pero debieron ser alrededor de 200 muertos y heridos, según señala por Bolívar en su comunicación al Presidente del Congreso.

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