domingo, 8 de agosto de 2010

Estados Unidos le apunta a Venezuela


La investigadora demuestra, con documentos desclasificados del Pentágono y de otras fuentes, que las bases que Washington pretende instalar en Colombia tienen como objetivo el ataque a otras naciones de América Latina.



Eva Golinger es una abogada, escritora e investigadora estadounidense-venezolana que durante la última década se dedicó a indagar y denunciar la injerencia de los Estados Unidos en Venezuela y otros países de América Latina, investigación que desarrolló en varios libros. Es doctora en Derecho Internacional por la Universidad de Nueva York, participó como observadora en la Corte Penal Internacional, y trabajó en la prestigiosa Clínica de Derechos Humanos Internacionales en esa ciudad.

−Usted afirma que hay documentos que demuestran que los Estados Unidos y Colombia planean un ataque contra Venezuela, ¿cuáles son sus pruebas?
−Hay diferentes fuentes de información que evidencian un plan de preparación para poder atacar a Venezuela, o por lo menos para ejecutar una estrategia de “disuasión” e “intimidación de fuerza” para que el gobierno venezolano se subordine a la agenda estadounidense. En mis propias investigaciones, utilizando la Ley de Acceso a la Información (FOIA por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos, he logrado obtener una amplia cantidad de documentación de las agencias oficiales de Washington que evidencian una intervención en Venezuela desde hace años a través de la “sociedad civil”, y también una estrategia de desestabilización contra el gobierno de Hugo Chávez.

−¿Sus investigaciones se sustentan en documentos desclasificados del Pentágono?
−En mis investigaciones he encontrado, por otro lado, documentos del Pentágono que no eran clasificados pero tampoco eran públicos, que indican que la presencia militar de los Estados Unidos en Colombia es para combatir lo que consideran “la constante amenaza de los gobiernos antiestadounidenses” en la región.

−¿Por ejemplo?
Documentos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos de mayo de 2009 revelan la intención de utilizar la base en Palanquero, Colombia, para realizar operaciones militares “de amplio espectro” por todo el continente, y para capacitar a las fuerzas estadounidenses para poder ejecutar “una guerra expedita” en esta región. Al mismo tiempo, vemos una expansión militarista de los Estados Unidos en Costa Rica, con una fuerza desproporcionada –46 buques de guerra y 7000 marines– que para nada es necesaria para luchar contra el narcotráfico. Hubo múltiples incursiones ilegales de aviones militares estadounidenses y colombianos en territorio venezolano en los últimos meses.

−¿Posee otras pruebas?
−Hay también documentos de los cuerpos de inteligencia de Venezuela que revelan los planes de guerra del gobierno colombiano, apoyado por los Estados Unidos. Chávez leyó una misiva secreta, de una fuente no revelada, que alertaba sobre un plan de ataque de Colombia contra Venezuela, utilizando como excusa la presencia de las FARC y supuestos campamentos terroristas en territorio venezolano.
El Departamento de Estado y el jefe del Comando Sur han respaldado a Colombia y han avalado las supuestas pruebas sobre esta presencia en Venezuela. Para nadie es secreto que Washington puede invocar su concepto de guerra preventiva para justificar una acción militar ante lo que perciben como una “potencial amenaza” a su seguridad y sus intereses.

−¿Que características tendría ese conflicto? Si es militar, ¿puede explicar según sus pruebas cuál es esa estrategia?

−Es difícil imaginar un conflicto militar en el siglo XXI en América Latina. Pero la invasión de Panamá no fue hace tanto tiempo, y nadie lo hubiese imaginado. Tampoco la invasión a Granada en 1983. Ninguno de esos países presentaba una amenaza real a los Estados Unidos y, sin embargo, fueron invadidos por razones inventadas por Washington. Venezuela tiene un terreno difícil para ejecutar un conflicto militar porque es muy montañoso. No obstante, lo más probable, por lo que indican las evidencias, es que el conflicto sea generado por la zona fronteriza con Colombia.
Ya los Estados Unidos tienen sus bases militares ubicadas en Aruba, Curaçao y la costa colombiana, cubriendo el norte, y tienen bases por toda la zona fronteriza hacia el occidente y sudoeste de Venezuela. Hace nueve años, Washington diseñó un plan ficticio de invasión en Venezuela. Se llamaba el “Plan Balboa”. Fue una maniobra virtual que realizaron desde España en mayo de 2001. En el plan, Venezuela es invadida y atacada desde las bases estadounidenses en Panamá, Colombia y el Caribe, pero sólo por la zona occidental. El propósito de esa invasión ficticia era ocupar los estados fronterizos en Venezuela y asumir control sobre la industria petrolera y los recursos naturales.
−¿Qué otra estrategia utilizan los Estados Unidos para desestabilizar al gobierno de Venezuela?

La estrategia también es mediática.
Desde hace años buscan aislar a Venezuela ante la prensa internacional, proyectando una imagen de Chávez como dictador, y de su gobierno como abusador de los Derechos Humanos, cómplice del narcotráfico y el terrorismo
Esto es un proceso de satanización necesario para acondicionar a la opinión pública y justificar una agresión contra el gobierno demonizado.

Siempre es utilizado anteriormente a todas las invasiones, agresiones, intervenciones o ataques que realiza Washington contra un país o gobierno.

La estrategia también es interna, de subversión y desestabilización.
Anualmente, agencias oficiales estadounidenses, y algunas europeas, invierten entre 40 y 50 millones de dólares en grupos y medios antichavistas en Venezuela para intentar provocar un cambio de “régimen”.

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