viernes, 1 de octubre de 2010

Venezuela advierte que golpe en Ecuador fue fabricado en un laboratorio de EE.UU

El vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua, aseguró este jueves que el conflicto en Ecuador no es una simple manifestación de la Policía Nacional sino "es otro golpe de Estado de laboratorio" de Estados Unidos.

"No es una huelga de policías, sino es otro golpe de Estado de laboratorio del Departamento de Estado de Estados Unidos",
sostuvo el vicepresidente venezolano durante un acto público con el embajador de Ecuador en Caracas, Ramón Torres.

Jaua anunció una vigilia permanente a las afueras de la legación diplomática ecuatoriana hasta que triunfe el pueblo, que se encuentra en las calles para intentar liberar al gobernante ecuatoriano, Rafael Correa.

"El comandante en jefe (presidente venezolano, Hugo Chávez) ha pedido que el pueblo venezolano se mantenga en vigilia",
declaró.

Chávez llamó a "mantener la movilización en toda las ciudades del país, en respaldo incondicional" a los ecuatorianos. Fuente


Revelan que inteligencia de Estados Unidos infiltró a policía de Ecuador

Una investigación periodística reveló este jueves que los servicios de inteligencia de Estados Unidos llevan a cabo infiltraciones en la policía ecuatoriana.

El periodista canadiense Jean Guy Allard publicó en su artículo “Inteligencia de USA penetró a fondo la policía ecuatoriana” que la sublevación de “elementos golpistas” contra el presidente Rafael Correa fue confirmado en un informe de 2008.

En ese documento se demostraba cómo varios miembros de los cuerpos policíacos desarrollaban una “dependencia” hacia la embajada de Estados Unidos en Ecuador a través del “pago de informantes, capacitación, equipamiento y operaciones”.

Allard citó a Philip Agee, ex agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA), quien denunció este mecanismo en varias oportunidades.

El periodista también relató que hace dos años el ministro ecuatoriano de Defensa, Javier Ponce, reveló cómo los diplomáticos norteamericanos se dedicaban a corromper a la policía y a oficiales de las Fuerzas Armadas ecuatorianas.

Allard indicó que en los últimos meses “funcionarios norteamericanos se aparecieron en Ecuador” con el pretexto de profundizar relaciones con Estados Unidos.

Entre quienes viajó a territorio ecuatoriano se encontraba el secretario adjunto para el hemisferio occidental del Departamento de Estado estadounidense, Arturo Valenzuela.

El periodista señaló que el funcionario “se hizo acompañar por Tedd Stern, delegado especial para los cambios climáticos, también conocido por su afinidad con la CIA”. Fuente

La policía ecuatoriana protagoniza una protesta por reclamos salariales que se extiende en Quito y otras ciudades de Ecuador.

Agencias noticiosas señalan que un grupo de militares se unió a los reclamos y tomó la pista aérea del aeropuerto internacional de Quito, lo que obligó a la cancelación de vuelos nacionales e internacionales. BBC Mundo

La sublevación policial en Ecuador deja dos muertos y a todo el país en vilo

La vasta sublevación de policías ecuatorianos desatada el jueves por una ley que limita sus ingresos dejó al menos dos muertos, tras tener al país en vilo en una jornada en la que el presidente Rafael Correa fue rescatado por militares de un hospital donde estaba retenido.

Correa calificó el levantamiento como "golpe de Estado" y recibió el respaldo unánime de la comunidad internacional, incluyendo la ONU y la OEA, además de Estados Unidos y de distintos gobiernos latinoamericanos.

Entre estos últimos, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) condenó la sublevación durante una cumbre convocada de urgencia en Buenos Aires en la noche del jueves, expresando en su declaración final "la necesidad de que los responsables de la asonada golpista sean juzgados y condenados". La cumbre también resolvió el viaje de los ministros de Relaciones Exteriores de la UNASUR este viernes a Quito para brindar su respaldo a Correa.

"Hoy el presidente no ha claudicado como hicieron otros cobardes", dijo Correa al ser recibido como un héroe ante una multitud congregada frente al Palacio de Gobierno tras su rescate armado, aludiendo a su negativa a negociar con los policías que lo retuvieron durante unas doce horas. "Jamás aceptamos negociar nada bajo presión, nada. Por el diálogo todo", afirmó Correa, que más temprano les había dicho a sus captores: "O salgo como presidente de una nación digna o salgo como un cadáver".

El levantamiento de los policías se inició el jueves por la mañana con la toma de varios cuarteles en Quito, Guayaquil (oeste) y Cuenca (sur), en protesta por una ley que recorta ciertos beneficios económicos a miembros de los cuerpos de policía, entre otros empleados estatales.

El presidente acudió a uno de los cuarteles en Quito a hablar con los policías y a decirles que no cedería ante sus presiones. "Señores si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana, mátenlo si tienen poder, mátenlo si tienen valor en vez de estar en la muchedumbre cobardemente escondidos", exclamó Correa al realizar un gesto dramático: se aflojó la corbata y se desabotonó el cuello de la camisa.

Los sublevados atacaron al mandatario y a su comitiva a la salida del cuartel con gases lacrimógenos, y Correa tuvo que ser ingresado en camilla en un hospital policial aledaño, donde fue cercado por los policías. Luego, policías rebeldes ocuparon el Parlamento, y militares de la Fuerza Aérea bloquearon la pista del aeropuerto de Quito.

"Dos policías murieron luego de ser trasladados al hospital de su institución", dijo el portavoz de la Cruz Roja, Fernando Gandarillas, en referencia al operativo que permitió rescatar a Correa de su reclusión en el hospital, y añadió que otras 37 personas resultaron heridas a causa de los disparos entre fuerzas leales y uniformados rebeldes.

Correa aseguró que los policías sublevados planeaban asesinarlo, y agradeció en particular al Grupo de Operaciones Especiales de la Policía (GOE), "que se portó muy leal y resguardó las instalaciones del hospital policial". "Si no, esa horda de salvajes que querían matar, que querían sangre, hubieran entrado al hospital a buscar al presidente y probablemente no estaría contando lo que estoy diciendo en estos momentos porque ya hubiera pasado a mejor vida", señaló el mandatario en el Palacio de Gobierno.

También anunció que destituirá a los policías que tomaron parte de la sublevación y dijo que no derogará la ley que motivó el amotinamiento. Estos "supuestos policías nacionales avergüenzan a la institución policial, tendrán que salir de las filas policiales", afirmó.

En este contexto, el comandante de la Policía nacional, general Freddy Martínez, renunció a su cargo, indicó a la AFP un portavoz policial que requirió el anonimato.

La reunión de la UNASUR en Buenos Aires contó con la presencia de la presidenta argentina, Cristina Kirchner; el boliviano, Evo Morales; el peruano, Alan García; el uruguayo, José Mujica, el chileno, Sebastián Piñera; el colombiano, Juan Manuel Santos; y el venezolano, Hugo Chávez.

Antes, la Organización de Estados Americanos (OEA) celebró un encuentro en Washington en el que el secretario general de la organización, José Miguel Insulza, calificó a la crisis ecuatoriana de "tentativa de golpe de Estado".

Los gobiernos de Estados Unidos, Brasil, Venezuela, Cuba, México, Colombia, Chile, España y la Unión Europea, entre otros, condenaron a los rebeldes. Perú y Colombia cerraron sus fronteras con Ecuador. Fuente




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