lunes, 29 de noviembre de 2010

Las desventuras de Guillermo narradas por una señora en el supermercado

Atravesado el carrito en medio de pasillo de lácteos, enredada con el Blackberry y un pedacito de pecorino importado, así la encontró la glamorosa y mayamera Olguita Rojas, y yo con esta franelita y a punto de devolver este queso carísimo que…

Hello Olgui!

Aquí mi amor, comprando un pedacito de queso importado porque algún gustico se tiene que dar uno para soportar este infierno rojo que nos engulle. Si, my friend, es que uno no sabe cuándo es que le va a tocar. Fíjate en el pobre Guillermo… ¿Cómo que qué Guillermo? Zuloaga, gafa. Es que de tanto verlo, de tanto compartir sus angustias terminé por considerarlo como de la familia. Así como lo dijo aquella periodista de Globovisión, y no te voy a negar que se me aguaron los ojos cuando la oí, pobrecita. Porque la gente decente vive, trabaja y lucha para llegar a ser como Guillermo, así que pensar que Guillermo es uno más de nosotros hace más llevadera esta agonía cubano-apocalíptica.

¿Porque quién empezó, ah? Porque el loco ese pretende tratar a un Zuloaga de tu a tu y de paso secuestrarle sus camionetas y animalitos disecados, invadiendo la lujosa y privadísima propiedad de este venezolano que lleva más de cuatrocientos años viviendo en nuestro país...

¡Ay Olgui! Es que me da no sé qué con el pobre Guille y con los americanos, Olgui, tu sabes bien que esa gente es tan ordenada: los ricos con los ricos, la chusma con la chusma, como debe ser, amiga, porque esa merienda de negros que quieren montar en mi bello país… ¿A donde va a parar todo esto? ¿Los has visto tomando whisky 18 años y viajando al exterior? Y uno sin cupo y sufriendo una horrenda escasez de whisky porque estos comunistas ahora les dio por ser iguales.

Para colmo le dicen especulador a Guillermo, sin tomar en cuenta que da empleos en cambio, fíjate, que hasta lo invitaron al Congreso en Washington donde tuvo el valor para denunciar a este paisucho en el que nos tocó por mala suerte, mi amiga, porque hay que ver que habiendo tantos países decentes, incluso algunos tan cercanos como Colombia, viene uno a nacer aquí. Por eso yo aplaudo a Guillermo, porque solo un valiente es capaz de decir la verdad en pleno Capitolio. Que sí, chica, que somos una amenaza para los intereses de los USA, y eso da pena, imagínate, con razón nos niegan la visa de turista, porque al final ¿Qué va a saber ese encantador gringo de la Embajada si yo soy una venezuelan decente o si soy una del montón? Y eso que a uno se le nota que no viene de abajo, pero al final pagamos justos por comunistas.

Besitos que me voy… ¿Qué? ¡My god! Con esto de Guillermo casi se me olvida comprar el quesito... es más, me llevo dos. Chao, amigui, bye bye.

Por Carola Chávez

sábado, 13 de noviembre de 2010

Obama y la nueva amenaza militar en Indonesia


Por Amy Goodman

Cuando un volcán mata a civiles en Indonesia, es noticia. Pero cuando el gobierno es el que realiza la matanza, lamentablemente no genera mucho revuelo, especialmente si un presidente estadounidense apoya la matanza tácitamente, como lo acaba de hacer Barack Obama con su visita a Indonesia.

Mientras la gente que vive alrededor del Monte Merapi trata de salir de entre las cenizas tras una serie de erupciones que dejaron un saldo de más de 150 muertos, una nube más negra acecha a Indonesia en forma de apoyo renovado de Estados Unidos al tristemente célebre Kopassus, el comando de fuerzas especiales del país. Al tiempo que Obama aterrizaba en Jakarta esta semana, el periodista Allan Nairn (www.allannairn.com) publicó varios documentos secretos del Kopassus, que muestran el nivel de represión política violenta ejercida por este comando especial de las fuerzas armadas, ahora, por primera vez en más de una década, con el apoyo de Estados Unidos.

En marzo de este año, Nairn reveló detalles de un programa de asesinatos del Kopassus en la provincia Indonesia de Aceh. Estos nuevos documentos del Kopassus revelados esta semana brindan bastante detalle acerca de la provincia de Papúa Occidental. Como escribió Nairn en el artículo que acompaña los documentos, Papúa Occidental es “donde decenas de miles de civiles fueron asesinados y donde el Kopassus está más activo...Cuando Estados Unidos reanudó la ayuda al Kopassus en julio de este año alegó como fundamento la lucha contra el terrorismo, pero los documentos demuestran que el Kopassus de hecho persigue sistemáticamente a los civiles”. Según figura en los documentos del Kopassus, los civiles “son mucho más peligrosos que cualquier oposición armada”.

En uno de los documentos se hace mención a 15 líderes de la sociedad civil papú, todos ellos “civiles, comenzando por el principal referente del Sínodo Bautista de Papúa. Entre los otros hay ministros evangelistas, activistas, líderes tradicionales, legisladores, estudiantes e intelectuales, así como también figuras del establishment local y el presidente de la organización de Jóvenes Musulmanes de Papúa”.

El Presidente Obama vivió en Indonesia desde los 6 a los 10 años, luego de que su madre se casó con un ciudadano indonesio. Obama dijo en Jakarta esta semana:
“Obviamente se ha dicho mucho acerca del hecho de que este momento marca mi regreso a donde viví de niño. ...Pero hoy, como presidente, estoy aquí para centrarme no solo en el pasado, sino en el futuro, en la amplia asociación integral que estamos construyendo entre Estados Unidos e Indonesia”.
Parte de esa relación implica el renovado apoyo al Kopassus, que había sido reiteradamente negado desde que las fuerzas armadas indonesias destruyeron por completo el territorio de Timor Oriental en 1999, entonces ocupado por Indonesia, dejando un saldo de más de 1.400 timoreses muertos.

Una serie de videos filmados con teléfonos celulares salieron a la luz pública en Papúa.

Los videos muestran escenas de tortura en manos de lo que parecen ser miembros de las fuerzas armadas. En un video publicado hace apenas dos semanas, se ve que los soldados le queman los genitales a un hombre con una vara caliente, le cubren la cabeza con una bolsa de plástico para sofocarlo y lo amenazan con un rifle. Otro video muestra a un hombre papú morir lentamente de una herida de bala mientras el soldado que lo filma con su teléfono celular se burla de él, llamándolo “salvaje”.

Hablé con Suciwati Munir, la viuda del conocido activista de derechos humanos indonesio Munir Said Thalid, en la reunión de los ganadores del Premio Nobel Alternativo en Bonn, Alemania. Su esposo, un firme crítico de las fuerzas armadas indonesias, recibió el premio poco antes de su muerte. En 2004, mientras viajaba a Holanda por una beca para estudiar derecho, a bordo de la aerolínea nacional indonesia Garuda, lo pasaron a primera clase. Allí, le sirvieron té envenenado con arsénico. Murió antes de que el avión aterrizara. Suciwati tiene un mensaje para Obama:

“Si Obama tiene un compromiso con los derechos humanos en el mundo, en particular en Indonesia, tiene que prestar atención a la situación de derechos humanos en Indonesia. Y lo primero que debería pedirle al Presidente Susilo Bambang Yudhoyono es que resuelva el caso de Munir”. Le pregunté si quería reunirse con el Presidente Obama cuando viniera a Indonesia. Respondió: “Quizá sí, o quizá no. Quizá sí, porque quiero recordarle sobre la situación de derechos humanos en Indonesia. Quizá no, porque con la decisión equivocada que tomó ha perpetuado la impunidad en Indonesia”.

Se trata del tercer intento del Presidente Obama de visitar Indonesia. El primer intento no se concretó porque tuvo que quedarse en Estados Unidos para impulsar la reforma del sistema de salud. Su segundo intento de visita se canceló en medio del desastre del derrame de petróleo de BP. Esta vez llegó, a pesar de que la erupción del Monte Merapi lo forzó a irse algunas horas antes.

Desde Jakarta, el periodista Allan Nairn reflexionó:

“Es bueno poder regresar al lugar donde uno se crió, pero no debería llevar armas de regalo. No debería llevar entrenamiento para la gente que está torturando a sus antiguos vecinos. Obama dijo en su conferencia de prensa que quiere acercarse al mundo musulmán. Dijo que hubo malentendidos y desconfianza. Bueno, una forma de comenzar a acercarse a los musulmanes, y también a los cristianos, los hindúes y los budistas en Indonesia, sería cortar todo el apoyo de Estados Unidos al ejército indonesio que ha matado a cientos de miles de civiles indonesios y a civiles del territorio anteriormente ocupado de Timor Oriental; y una forma de acercarse al resto del mundo musulmán es dejar de atacar a Afganistán y a Irak, detener los ataques en Pakistán, Yemen, Kenia, y en todas partes. Ese sería el comienzo de un verdadero acercamiento: poner fin a los actos criminales”.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2010 Amy Goodman