viernes, 25 de marzo de 2011

Ejército Secreto de la OTAN: TERRORISMO DE ESTADO

Operación Gladio (o más comúnmente Gladio) fue una red clandestina secreta anticomunista que operó en Italia durante la pasada Guerra Fría, vinculada a la OTAN y a cuyo financiamiento contribuyó la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense.

Su principal objetivo era intentar hacer frente a una eventual invasión soviética del país. Su lema en latín era Silendo libertatem servo, el cual significa "En silencio, preservo la libertad". Aunque Gladio específicamente se refiere a la rama italiana de dicho entramado clandestino, en general también se suele utilizar es nombre para referirse a las ramificaciones de la OTAN similares que operaron en otros países de Europa Occidental.

Según el autor suizo Daniele Ganser, estuvo involucrada en actos terroristas durante los denominados "años de plomo" anni di piombo italianos de la década de 1970, en medio de la llamada "estrategia de tensión" (strategia della tensione). Ésta última habría estado concebida para facilitar la llegada de un eventual régimen autoritario derechista neofascista para hacer frente a un eventual gobierno del entonces poderoso Partido Comunista Italiano (Como indicador del importante ascenso que había llegado a experimentar éste último, en las elecciones parlamentarias de junio de 1976 el PCI obtuvo un 34% del total de sufragios).

Como ya se anticipó al comienzo del artículo, el nombre de Gladio ha sido generalmente aplicado respecto de una serie de organizaciones paramilitares de diversos países, aunque lo más común es su utilización para referirse exclusivamente a los paramilitares italianos. Fue descubierta y expuesta el 24 de octubre de 1990 - ya sobre el fin de la Guerra Fría- por Giulio Andreotti, entonces Presidente del Consejo de los Ministros de Italia; tanto este país como Bélgica y Suiza desarrollaron investigaciones parlamentarias.2 La trama expuesta fue condenada por el Parlamento Europeo en resolución del 22 de noviembre de 1990.

Nadie resultó condenado por estos hechos, no se siguieron las investigaciones y se desconoce su situación actual.

Sus actividades consistían básicamente en atentados y montajes contra todos aquellos grupos ideológicos (marxistas, anarquistas, nacionalistas, etc.) que podían tener apoyo social, y romper la hegemonía de los partidos políticos y grupos de poder tradicionalmente hegemónicos de los distintos países que no pertenecían al Pacto de Varsovia, la alianza militar conformada por los países socialistas del antiguo Bloque del Este.(http://es.wikipedia.org/wiki/Operación_Gladio ).


Las nuevas guerras coloniales

Igual que ocurrió durante la Guerra Fría las contradicciones entre las grandes potencias del globo se dilucidan hoy mediante conflictos bélicos en la periferia pobre del sistema. El llamado Tercer Mundo resulta el escenario donde la disputa mundial adquiere sus expresiones más crueles y si antes se trataba de una dura competencia entre Oriente y Occidente, entre “comunismo y democracia”, desaparecido el campo socialista (en particular la Unión Soviética) se asiste hoy a un juego mucho más complicado de fuerzas en pugna por alcanzar la hegemonía.

A los protagonistas de ayer -que en la práctica permanecen en el conflicto actual- habrán de agregarse otros nuevos, todos ellos en busca de lo mismo: materias primas esenciales, áreas de influencia, control de mercados, corredores estratégicos, bases militares, gobernantes “amigos” y en el caso de los Occidentales una obsesión de vieja data que ya aparece en las formas clásicas del colonialismo, a saber, la imposición violenta de sus valores, la forzada integración de las sociedades periféricas en el nuevo orden mundial así sea al precio de destruir culturas completas (genocidio incluido) en aras del “progreso de la humanidad”.

La pugna por la hegemonía mundial aparece entonces como un transfondo insoslayable en el análisis de las guerras en curso, de los levantamientos armados espontáneos o debidamente fomentados, de los golpes de estado contra gobiernos no controlables o contra tiranos políticamente agotados, en medio de una dinámica creciente de inestabilidad política y desgarros sociales que dibujan de manera tan dramática el cuadro de casi todos los países del mundo pobre y dependiente.

Por supuesto, cada conflicto tiene sus propios motivos y no es sensato reducir todo a la intervención de fuerzas extrajeras, de la misma forma que es bastante ingenuo considerar que las naciones más poderosas en pugna por el control mundial son agentes respetuosos de la soberanía y la autodeterminación de los demás, resultan inocentes protagonistas y fieles garantes de la legalidad internacional y sobre todo, que lejos de intereses espurios, en sus “misiones” tan solo les anima un sincero amor por la humanidad y el deseo de extender la democracia por el mundo.

Hasta el más ciego puede constatar cómo la política internacional de las naciones ricas no es otra cosa que un discurso cínico de justificación de agresiones, desembarcos, bloqueos y toda clase de medidas de fuerza bruta que nada tienen que ver con el supuesto y jamás practicado “derecho internacional”.
No resulta entonces extraño que antes que el respeto universal por tratados y normas internacionales predomine de nuevo la “diplomacia de las cañoneras” y si bien algunos gobiernos intentan conservar un lenguaje retórico de respeto por los demás, cada vez se impone con mayor claridad la expresión sin tapujos del supuesto derecho del más fuerte como origen natural del poder.

Las guerras actuales tienen para quienes las alimentan y promueven ganancias de todo orden. Para el llamado complejo militar-industrial - que existe no solo en los Estados Unidos aunque allí tenga su máxima expresión- los beneficios económicos son inmediatos y seguros con independencia de los resultados del conflicto tal como se puede comprobar en la destrucción de Iraq, la batalla perdida de Afganistán, el atolladero de Pakistán, la bomba de tiempo que supone el conflicto en Palestina, la también perdida guerra contra las guerrillas en Colombia y la actual agresión contra Libia: los inmensos raudales de dinero que han recogido las empresas de la guerra arrojan un balance inmediato y ampliamente favorable así sea al alto precio de propicar otros mil conflictos y llevar a extremos inéditos las contradicciones de todo tipo aún a sus propios países.

La guerra, como ocurrió antaño, juega entonces un papel importante en la búsqueda de salidas a la crisis del capitalismo, una suerte de mecanismo automático del sistema que opera con independencia de los riesgos inmensos que supone.

Por supuesto, no solo gana el complejo militar-industrial. Los beneficios a mediano y largo plazo se suponen comunes para todos los grupos de la clase dominante metropolitana. Despúes de la agresión inicial vienen la ocupación, el saqueo y por supuesto la “reconstrucción”, asegurándose
el objetivo central de la cruzada que no es otro que controlar los recursos naturales del país sometido, al precio más bajo y en las mejores condiciones posibles.

El gran inconveniente de esta estrategia de nueva colonización es -tal como sucedió en el pasado- que lejos de trascurrir en armonía y amistosa cooperación entre en las potencias interesadas se producen inevitables roces que alimentan una dinámica de confrontración de impredecibles consecuencias.
Los Estados Unidos aparece como la gran potencia que aspira a hegemonizar este proceso de saqueo planetario, admitiendo a Europa como una especie de socio menor, incómodo pero necesario.

Pero en el escenario mundial se mantiene Rusia, que a pesar de sus dificultades temporales tiene un potencial nada desdeñable y sobre todo sigue siendo una potencia nuclear imposible de ignorar, al tiempo que a la palestra suben economías en ascenso como Brasil, India y sobre todo China. Algunas aspiran al menos a hegemonías regionales pero Estados Unidos y China, dadas sus dimensiones, buscan una influencia y un dominio planetarios y tienen todas las condiciones para conseguirlo.
Para muchos analistas Estados Unidos es ya una potencia en declive en tanto que China lo es en ascenso, convertida ya en la segunda economía del mundo y con aspiraciones a convertirse en la primera antes de una década. Así, se dan pues todas las condiciones para una confrontación multipolar que bien puede desembocar en una guerra generalizada.

Todo conduce a pensar que en lugar de una era de entendimiento y paz lo que se está gestando es probablemente una versión nueva y más terrible de las guerras mundiales del siglo anterior. Y es así porque desplazar el enfrentamiento entre potencias a la periferia del sistema tiene sus límites. Solo es cuestión de tiempo que el cerco militar a China por parte sobre todo de los Estados Unidos y la estrategia de hostilizar y desmembrar Rusia desemboquen en una confrontación directa de incalculables resultados.

En Latinoamérica y el Caribe la confrontación no parece hoy tan aguda como en Asia y África pero se produce igualmente. Brasil es sin duda el mayor obstáculo para una potencia como Estados Unidos que debe aceptar ya la presencia de China, Rusia, Japón y Europa en una región que siempre consideró suya en exclusiva. Hay demasiados recursos en juego y procesos sociales y políticos muy agudos que bien pueden servir para propiciar intervenciones bélicas mediante las cuales se busque recuperar protagonismo.

De nuevo, antes que enfrentarse a Brasil directamente, Europa y los Estados Unidos en particular activan conflictos en la periferia de este coloso suramericano (en Venezuela y Colombia, de manera particular) con la finalidad de debilitar sobre todo el proceso de integración y reducir en lo posible las nuevas relaciones con China que en países claves de la región ya reemplaza a los Estados Unidos como socio preferente.

Por supuesto, se mantiene la estrategia de ahogar a Cuba por todos los medios y frustrar el posible surgimiento de experiencias similares en el área. Pero de momento, la región se beneficia de las urgencias que otros frentes imponen a las potencias occidentales.

Por supuesto, en todo este incierto panorama los pueblos tienen un protagonismo decisivo.
Los movimientos sociales en Latinoamérica y el Caribe, los levantamientos en el mundo árabe, las luchas nacionalistas en Asia y el descontento creciente de la misma población metropolitana encierran un potencial inmenso que puede determinar una salida que no sea la guerra o convertir ésta en una oportunidad para dar nacimiento a una nueva era.
Como se afirmaba entonces, existe la posibilidad de que la guerra desemboque en una revolución o que una gran revuelta ciudadana detenga la locura de la guerra.

Juan Diego García (especial para ARGENPRESS.info)

miércoles, 23 de marzo de 2011

La guerra secreta librada por Estados Unidos en Yemen


La crisis en Yemen aumenta, tras las deserciones de altos mandos del régimen del presidente Ali Abudullah Saleh, respaldado por Estados Unidos. El lunes, una decena de altos mandos militares anunció que protegería el movimiento de protesta después de que el viernes las fuerzas yemeníes abrieran fuego contra los manifestantes en Sanáh, capital de ese país, dejando un saldo de 45 muertos y alrededor de 350 heridos, a dos meses del inicio de manifestaciones en todo el país.

En los últimos años, Estados Unidos ha aportado cientos de millones de dólares en ayuda militar y de seguridad a Yemen.
“El gobierno de Obama realmente ha ampliado la guerra secreta en Yemen y ha aumentado de forma radical la financiación destinada a las fuerzas armadas yemeníes, sobre todo a la unidad antiterrorista de élite, que es entrenada por fuerzas de operaciones especiales estadounidenses”,
afirma el corresponsal de Democracy Now! y periodista independiente Jeremy Scahill. “Esto podría empeorar si el presidente Saleh decide dejar que las unidades antiterroristas entrenadas por Estados Unidos actúen por su cuenta".

En el siguiente video cortesía de TelesurTV, declaraciones del Presidente yemení:


Las protestas se han acentuado y el gobierno las reprime provocando muertes y heridos:


El presidente Ali Abdulah Saleh prometió hoy dejar el cargo a finales de año y advirtió a la cúpula militar de Yemen del peligro de guerra civil, si se acentúan las deserciones dentro del Ejército.

Saleh se reunió con la jefatura de las Fuerzas Armadas en un intento por atajar una posible escisión en esa institución después que seis generales, incluido el jefe de la Zona Militar del Noroccidente, decidieron ayer apoyar a los manifestantes antigubernamentales.

Advirtió que un golpe de Estado "podría desencadenar una guerra civil" y que "cualquier disidencia dentro de la institución militar afectará negativamente a toda la nación".

Durante la reunión sostenida en esta capital, el mandatario aseguró que entregará el poder después que termine la preparación de elecciones parlamentarias y la formación de instituciones democráticas "a finales de 2011 o en enero de 2012", según precisó el portavoz Ahmed Al-Sufi.

El jefe de Estado dijo que no le interesaba el poder, pese a que hasta ahora ha ignorado las multitudinarias protestas callejeras, en demanda de su renuncia y había señalado que sólo se iría cuando expirara su mandato constitucional en 2013.

"La nación es mucho más grande e importante que la ambición de individuos que desean perpetuarse en el poder",
puntualizó en una alocución trasmitida en vivo por la televisión estatal yemenita e inmediatamente rechazada por sus adversarios.

No obstante, descartó ceder el poder a los comandantes del Ejército que se unieron a la oposición y que el lunes generaron tensión cuando tanques y otros blindados salieron a las calles en misiones distintas de proteger a manifestantes y las instituciones gubernamentales.

Los opositores yemenitas, que desde el 27 de enero se manifiestan en las calles de Sanaa, Adén, Taiz, Ibb y otras localidades del país, rechazaron la nueva oferta de Saleh de "traspaso constitucional" del poder a finales de 2011 y reclamaron su salida inmediata.

Según los manifestantes, en las próximas horas se definirá el destino de Yemen y continuarán las demostraciones con participación de intelectuales, estudiantes universitarios, líderes y miembros de distintas tribus, a los que apoyan grupos de diputados y diplomáticos.

La matanza de 52 manifestantes por fuerzas de seguridad y francotiradores leales al Gobierno durante las protestas del pasado viernes multiplicaron las críticas contra Saleh, quien ha hecho numerosas concesiones, sin conseguir aplacar las presiones.

martes, 22 de marzo de 2011

Quiénes están con la paz y quiénes están con la guerra


Para los que todavía no se han enterado, el mundo está dividido en dos partes muy bien definidas. Una parte, aquella que pone sus esperanzas en la tranquilidad de mente y espíritu, en un ambiente de igualdad, honestidad. Y otra parte, que está dispuesta a sacrificar todo lo que la otra desea, para tener más y más auge económico. No importa si la paz y la tranquilidad de otras personas está en juego, no importa que la tristeza, la desesperación y la angustia estén llenando las calles de países lejanos, con tal de que se logre la "estabilidad económica" tan deseada por esta otra parte del planeta.

Hay que detenerse, en las declaraciones de los voceros de los diferentes entes gubernamentales para distinguir a unos y a otros. Empecemos con el grupo de guerreristas o amantes de la guerra.

Estados Unidos encabeza la lista con 3 guerras diferentes plantadas en suelo musulmán en una década: Irak, Afganistan y ahora Libya.

Haciendo memoria Estados Unidos ha estado inmiscuido de cualquier forma y manera en todos los grandes ejercicios bélicos que se han suscitado en el planeta. En la mayoría de ellos ha actuado como propulsor de largas y sangrientas ocupaciones que comienzan con las mismas excusas: Ayudar a mantener la democracia y prevenir situaciones terroristas, o corregirlas.

En más de una ocasión los medios de información libre han revelado que es Estados Unidos quien comienza los conflictos, derribando sus propios barcos (Vietnam) o inventando mentiras sobre armas biológicas (Irak). De cualquier manera, su propósito es la ocupación de territorios y la apropiación ilegal de recursos sin contemplaciones de ninguna especie.

La colonización es su meta y los países árabes tienen muchas cosas que USA requiere. Es el caso de Yemen, la nación más pobre del mundo árabe, pero que cultiva una planta de la cual se extraen alcaloides parecidos a las anfetaminas y cuyo mercado representa ganancias cuantiosas que bien pueden aprovechar las grandes potencias.

Es nuestro caso más cercano, el de la hermana República de Colombia, un ejemplo parecido al Yemen, ya que produce al igual que aquel, una droga que se consume profusamente en USA; la cocaína, derivado sintético que contiene algo de hoja de coca en su constitución y que mantiene negocios millonarios a través una actividad ilegal que tiene diezmada y desplazada a la población pobre y campesina de Colombia.

En el caso de Afganistan, el opio constituye uno de los ganchos que atrae a la industria farmacéutica legal e ilegal y que por ende produce extraordinarias cuotas de dinero: Por eso, sencillamente no se acaba; solo cambia de manos, de los narcos al gobierno, de un gobierno a otro y de allí a los consumidores.

Irak es una torta repartida entre las transnacionales que hicieron negocio a su tiempo en base al petróleo de su suelo y a las muertes que a futuro, desde esa fecha, se produjeron gracias a la salvaje ocupación norteamericana.

En el siguiente video se detalla la última incursión bélica diseñada para producir un golpe de Estado en Libya y atentar contra la vida de ciudadanos libyos, a través del ataque desmedido con misiles de alto poder disparados desde buques y aviones de guerra:


Las razones de las potencias para invadir Libya:

El petróleo es el “trofeo” de las guerras emprendidas por EEUU y la OTAN

Una invasión de Libia bajo un mandato humanitario beneficiaría a los mismos intereses corporativos que la invasión y ocupación de Iraq de 2003.
El objetivo subyacente es tomar posesión de las reservas de petróleo de Libia, desestabilizar la National Oil Corporation (NOC) y, finalmente, privatizar la industria petrolera del país, es decir, transferir el control y propiedad de la riqueza petrolera de Libia a manos extranjeras.

La NOC ocupa el puesto 25 entre las Grandes Compañías Petroleras del Mundo. (“The Energy Intelligence ranks NOC among the world’s Top 100 Companies”, Lybiaonline.com).

La planeada invasión de Libia, que está ya en marcha forma parte de la más amplia “Batalla por el Petróleo”. Cerca del 80% de las reservas de petróleo de Libia se sitúan en la cuenca del Golfo de Sirte al este de Libia. (Véase mapa más abajo).

Libia es un Premio de Economía. “La guerra es buena para hacer negocios”. El petróleo es el trofeo de las guerras que EEUU y la OTAN emprenden.

Wall Street, los gigantes petroleros anglo-estadounidenses, los productores de armas de la UE y EEUU serían los beneficiarios tácitos de una campaña militar de EEUU y la OTAN contra Libia.

El petróleo libio es un filón para las grandes del petróleo anglo-estadounidenses. Aunque el valor del crudo en el mercado supera en la actualidad los 100 dólares el barril, el coste del petróleo libio es extremadamente bajo, hasta 1 dólar USA el barril (según una estimación). Como un experto del mercado del petróleo comentó de forma un tanto críptica:

    “Con el crudo a 110 dólares en el mercado mundial, una operación sencilla de matemáticas muestra que Libia tiene un margen de beneficio de 109 dólares.” (Libya Oil, Libya Oil One Country’s $109 Profit on $110 Oil”, EnergyandCapital.com, 12 marzo 2008).

lunes, 21 de marzo de 2011

Obama entra en contacto con su "neocon interior"

Ahora, USA implanta su tercera guerra en territorio musulmán en apenas una década para, según él, "promover la paz y la seguridad mundial". Una justificación habitualmente utilizada por los presidentes para entrar en conflictos que no sirven.

El Presidente Obama, obviamente ha encontrado su "neocon" interior y así se ha unido al partido RepubliCrat de Washington.

Obama recibió muchas críticas por tomarse tanto tiempo para dicidirse a entrar en la guerra civil Libia. Pero la guerra es una decisión trascendental que merece más consideración que el tiempo que se le pueda dedicar a una discusión sobre las distintas opiniones pro-guerreristas de Washington.

Como era de esperarse, el famoso sofá samurai que llevó a las dos guerras en las que actualmente sigue enredado USA, sigue exalando su olor a pólvora potencial.

"El presidente tenía razón en tardarse para decidir".

Ahora, se merece la crítica dura, por decidir erróneamente.

¿Qué está haciendo USA en Libia?

La flecha que apunta hacia las preocupaciones humanitarias luce encantadora, pero curiosa.

Las potencias occidentales sabían que Gadhafi era un repugnante dictador hasta hace un par de meses cuando se le aceptó por haberse "reformado" y unido a la Comunidad Internacional.

El humanitarismo no importó en lo más mínimo mientras el "Coronel loco" estuviera sirviendo a los intereses de los aliados. Cuando el levantamiento popular no pudo derrocarlo rápidamente, la situación devino probablemente, en una extensión de la lucha en un tiempo en el que no se había pensado.

Estos conflictos son largos y cruentos, tal como lo sabe USA después de haber perdido aproximadamente unas 600.000 personas en una guerra civil.

Washington tampoco se preocupó mucho cuando sus aliados desafiaron su voluntad, como es el caso de los militares turcos quienes no hallaron obstáculo para aplastar la insurgencia kurda, hecho que costó 40.000 muertos y cuya reacción no pasó de ser una trivialidad en los labios de los políticos estadounidenses.

Ahora Washington mira impertérrito como la Monarquía que reina en Bahrein, respaldada por una teocracia totalitaria, que es Arabia Saudita, está matando a manifestantes y deteniendo y torturando a los líderes de oposición de ese país.

Sin ninguna vergüenza, la administración Obama ha expresado su aversión a la violencia y su deseo de negociar. Pero no ha habido ninguna conferencia de parte de la Secretaria de estado, Hillary Clinton, con el objeto de sacar los marines de Manama y avanzar hacia una zona de exclusión aérea, ni ninguna resolución de la ONU al respecto.

¿Y los derechos humanos? ¿Y la democracia? Por la borda.

¿Qué sucedería si las tropas sunitas enviadas por la Monarquía saudita derriban a los manifestantes chiítas en Bahrein? ¿Podrá Obama hacer algo más que pasar la carraspera?

Más dudosa aún es la afirmación de que Washington debe intervenir en en conflicto de Libia sin desestabilizar la región. El levantamiento de Libia fue provocado por las revoluciones de Egipto y Túnez y no al revés.

Africa ha sufrido conflictos mucho peores durante décadas sin afectar a los Estados Unidos o a Europa.

El continuo apoyo de USA a Israel a pesar de que este último somete a los Palestinos a un régimen totalitario, pesa más en el escenario árabe que la acción de USA de sacar a Ghadafi del poder. Bahrein es más peligroso hoy, es como una chispa que se encenderá exponencialmente, desencadenando un conflicto entre sunitas y chiítas a todo lo ancho del Golfo.


viernes, 18 de marzo de 2011

Estudiantes de ultraderecha defraudan su propia "huelga de hambre"

Los estudiantes del movimiento estudiantil burgués, apoyados por los líderes opositores: Antonio Ledezma, Gerardo Blades, Alfonzo Marquina, Henry Ramos Allup, Pablo Pérez, Julio Borges, etc., han sido descubiertos in fraganti, ingiriendo alimentos en su propia "huelga de hambre", la cual se desarrolla en el PNUD de la ciudad de Caracas y a las puertas de sede la OEA, en la misma ciudad capital.

Esta es la imagen que los "huelguistas" desean transmitirles a toda la Comunidad Internacional:
Sin embargo, ya existen al menos dos pruebas fehacientes de que estos jóvenes, faltan a su palabra de manera flagrante, e ingieren comida rápida en la noche o bien sus mentores los asisten, llevándoles al sitio de la manifestación, caldos y sopas disfrazados de sueros contra la hidratación (Pedialite).

En el siguiente video, podrán apreciar una de las pruebas que contundentemente desestima esta acción de "juerga de fiambre", como jocosamente llama el público venezolano a esta pantomima ignominiosa de los estudiantes y fracciones de la derecha elitesca venezolana:


Como lo vieron, el supuesto "huelguista" se esconde para comerse un "cachito" nombre con el cual se designa un panecillo relleno de jamón, queso o ambos, y que constituye una de las preferencias gastronómicas del venezolano promedio.

Casi de inmediato, respondieron los estudiantes ultraderechistas: "Ese estudiante es de la logística, no pertenece al grupo de huelguistas".

Pero nuevamente, la noche siguiente de estas declaraciones fue transmitido a través del programa "La Hojilla" por VTV el siguiente audio, en el cual dos policías de la Alcaldía de Baruta (Gerardo Blades, Alcalde) comentan el cinismo y el descaro de estos pseudoestudiantes quienes durante el día tienen en vilo a la Comunidad Internacional y durante la noche comen abundantemente en panaderías y sitios de comida rápida aledaños al PNUD:



Con estas pruebas queda comprobado que estos estudiantes burgueses no tienen palabra, ni mucho menos hacen honor a sus demandas estudiantiles, por lo demás raras y sin sentido, ya que en nada se parecen a las que por años han exigido los distintos grupos de estudiantes: Estos estudiantes piden la libertad para sujetos implicados en la postura de bombas a la Embajada de Bolivia en Caracas y otros hechos de corte terrorista en años pasados.

En otras oportunidades estos estudiantes han cometido abusos imperdonables en contra del patrimonio natural de los venezolanos cada vez que marchan en la ciudad de Caracas, destruyendo y quemando palmeras y hectáreas del Ávila, Parque Nacional que rodea la ciudad capital y que se extiende hasta el Estado Vargas.

I.C. A de P

Una advertencia al mundo


Por Amy Goodman

Al describir la devastación en una ciudad de Japón, un periodista escribió: "Parece como si una aplanadora gigante hubiera pasado por encima y arrasado con todo lo que allí existía. Escribo estos hechos...como una advertencia al mundo". El periodista era Wilfred Burchett, que escribía desde Hiroshima, Japón el 5 de septiembre de 1945. Burchett fue el primer periodista de Occidente en llegar a Hiroshima luego de que allí se lanzara la bomba atómica.

Informó acerca de una extraña enfermedad que seguía matando a la gente, incluso un mes después de ese primer y letal uso de armas nucleares contra seres humanos. Sus palabras podrían perfectamente estar describiendo las escenas de aniquilación que acaban de tener lugar en el noreste de Japón. Debido al empeoramiento de la catástrofe en la central nuclear de Fukushima, su grave advertencia al mundo sigue estando hoy más que vigente.

El desastre se profundiza en el complejo nuclear de Fukushima tras el mayor terremoto en la historia de Japón y el tsunami que lo sucedió, que dejó miles de muertos. Las explosiones en los rectores número 1 y número 3 liberaron radiación a un nivel tal que fue medida por un buque de la Armada estadounidense desde una distancia de 160 kilómetros, lo que obligó al buque a alejarse de la costa. Una tercera explosión sucedió en el reactor número 2, provocando que muchos especularan que el contenedor primario, donde se mantiene el uranio sometido a fisión nuclear y que es de vital importancia, se había dañado. Poco después se incendió el reactor número 4, a pesar de que no estaba funcionando cuando el terremoto azotó el país.

Cada reactor también ha tenido que utilizar el combustible nuclear almacenado en su interior, y ese combustible puede provocar grandes incendios, liberando más radiación al aire. Todos los sistemas de enfriamiento fallaron, así como también los sistemas de seguridad adicionales, y una pequeña delegación de valientes trabajadores permanece en el lugar, a pesar de la peligrosa radiación, que podría ser letal, tratando de bombear agua del mar a las estructuras dañadas para enfriar el combustible radiactivo.

El Presidente Barack Obama asumió la iniciativa de liderar un "renacimiento nuclear" y propuso nuevas garantías de préstamos federales por 36.000 millones de dólares para promover el interés de las empresas de energía en la construcción de nuevas plantas nucleares (lo que se suma a los 18.500 millones de dólares que habían sido aprobados durante el gobierno de George W. Bush). La primera empresa de energía que esperaba recibir esta dádiva pública fue Southern Company, por dos reactores anunciados para Georgia.

La última vez que se autorizó y logró llevarse a cabo la construcción de una nueva planta de energía nuclear en Estados Unidos fue en 1973, cuando Obama estaba en séptimo grado en la Escuela Punahou en Honolulu. El desastre de Three Mile Island en 1979 y el de Chernobil en 1986 efectivamente clausuraron la posibilidad de avanzar en nuevos proyectos de energía nuclear con objetivos comerciales en Estados Unidos. Sin embargo, este país sigue siendo el mayor productor de energía nuclear comercial en el mundo. Las 104 plantas nucleares habilitadas son viejas, y se acercan al fin de su vida útil originalmente proyectada. Los propietarios de las plantas están solicitando al gobierno federal extender sus licencias para operar.

La Comisión Reguladora Nuclear (NRC, por sus siglas en inglés) está a cargo de otorgar y controlar estas licencias. El 10 de marzo, la NRC emitió un comunicado de prensa “acerca de la renovación de la licencia operativa de la Planta de Energía Nuclear Vermont Yankee cerca de Brattleboro, Vermont, por veinte años más. Está previsto que el personal de la NRC pronto expida la licencia renovada”, decía el comunicado de prensa. Harvey Wasserman, de NukeFree.org, me dijo: "El reactor número 1 de Fukushima es idéntico al de la planta de Vermont Yankee, que ahora está a la espera de renovar su licencia y que el pueblo de Vermont pretende cerrar.

Es importante tener en cuenta que este tipo de accidente, este tipo de desastre, podría haberle ocurrido a cuatro reactores en California, si el terremoto de 9.0 grados de la escala Richter hubiera azotado el Cañón del Diablo en San Luis Obispo o San Onofre entre Los Ángeles y San Diego. Podríamos perfectamente ser ahora testigos de la evacuación de Los Ángeles o San Diego, si este tipo de cosa hubiera sucedido en California. Y, por supuesto, Vermont tiene el mismo problema.

Hay 23 reactores en Estados Unidos que son idénticos o casi idénticos al reactor 1 de Fukushima". La mayoría de los habitantes de Vermont, entre ellos el gobernador del estado, Peter Shumlin, apoya el cierre del reactor Vermont Yankee, diseñado y construido por General Electric.

La crisis nuclear en Japón ha tenido repercusiones a nivel mundial. Hubo manifestaciones en toda Europa. Eva Joly, miembro del Parlamento europeo, dijo en una manifestación:
"La idea de que esta energía es peligrosa pero podemos manejarla fue desechada hoy. Y sabemos cómo eliminar las plantas nucleares: necesitamos energía renovable, necesitamos molinos, necesitamos energía geotérmica y necesitamos energía solar". Suiza detuvo sus planes de renovar las licencias de sus reactores, y 10.000 manifestantes en Stuttgart exhortaron a la Canciller alemana Angela Merkel a que ordene el cierre inmediato de las siete plantas nucleares alemanas construidas antes de la década del 80. En Estados Unidos, el diputado demócrata de Massachusetts, Ed Markey, dijo "Lo que está sucediendo en Japón en este momento da indicios de que también en Estados Unidos podría ocurrir un grave accidente en una planta nuclear".

La era nuclear se inició no muy lejos de Fukushima, cuando Estados Unidos se convirtió en la única nación en la historia de la humanidad en lanzar bombas atómicas en otro país, dos bombas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki y mataron a cientos de miles de civiles. El periodista Wilfred Burchett fue el primero en descrbirir la “plaga atómica”, como la llamó:

“En estos hospitales encuentro gente que, cuando cayeron las bombas no sufrió ninguna lesión, pero que ahora están muriendo a causa de las secuelas. Su salud comenzó a deteriorarse sin motivo aparente”.
Más de 65 años después de que se sentara en los escombros con su vapuleada máquina de escribir Hermes y escribiera su advertencia al mundo, ¿qué hemos aprendido?

Fuente

sábado, 5 de marzo de 2011

Ni con Ghadafi, ni con los gringos


La lucha no ha terminado para los revolucionarios en el territorio soberano del este de Libia. Aquí en Ajdabiya, 160 kilómetros al sur de Bengasi, puestos de control se establecen para garantizar que las fuerzas Gadafi no atacar la ciudad.

La ciudad de Ajdabiya ha estado bajo ataque por las fuerzas de Gadafi. Desde la revolución derrocó al gobierno de Gadafi de Oriente, Gadafi ha enviado aviones para bombardear este pueblo. Sin embargo, los pilotos ya sea abortado la misión, o se perdió el objetivo. Algunos creen que intencionalmente.

Los edificios del gobierno han sido quemados y la imagen de Muamar Gadafi han sido sustituidos por carteles de la revolución.

Sin embargo, los informes de la posición USS Enterprise buque de la Armada en sí frente a las costas de Libia cuenta con muchos preocupados de cualquier tipo de participación de EE.UU. llevará a libios invasión y ocupación ... algo que rechazan abrumadoramente

En el centro de Ajdabiya, manifestaciones en contra de Gadafi seguir ... manifestantes colgaron una efigie del Presidente, pisoteó la bandera verde de Gaddafi inauguró en 1977 y quemado el libro llamado verde que contiene su filosofía política

Inspirado en las ciudades y regiones que han caído bajo el control de la revolución popular, el pueblo de Abjdabiya permanecer unidos en la lucha contra el hombre que ha gobernado su país durante casi medio siglo.

Fuente